Curaduría: María Teresa Giovannone

• Prólogo Muestra MNBA 2006 del Director a/c MNBA, Alberto G. Bellucci

A lo largo de su actividad de escultor, Juan Carlos Labourdette (Buenos Aires, 1910-1993) fue un perseguidor incansable del espíritu a través de la materia. Más cerca de la fragilidad de Giacometti que de la rotundez de Maillol, más proclive a la estilización figurativa que al clasicismo de Yrurtia y de Lagos o al modelado heroico de Bourdelle -aunque bebió de su poética a través de su aprendizaje con Atanassius Apartis, que había sido alumno favorito del francés-, Labourdette apostó obstinadamente al ´menos es más´ de una iconografía parca, apacible, capaz de contagiar serenidad más allá de cualquier contingencia. Sus personajes, generalmente hieráticos y desnudos, son seres desprovistos de detalles recordables pero memorables por la austera dignidad de su presencia esbelta y quieta. Características que se observan también en las formas simples de sus frecuentes retratos, en la descarnada presencia de sus imágenes religiosas, en la genérica ternura de sus niños y hasta en la simpática ambigüedad de sus animales de terracota. Sencillo, reservado, sereno en el juicio y constante en la acción, Labourdette solía recomendar a sus alumnos lo mismo que se aplicaba a sí mismo: "sacar todo lo que sobra" (ya que) siempre queda materia"... para hacer asomar el espíritu.

Y trabajó con interés diversas materias, pasando de la arcilla y el bronce a la talla directa del mármol, la piedra y la madera, y luego a la malla metálica perforada o a finas estructuras de alambre recubiertas de yeso. Siempre -según escribiera Erio Silva en 1962, a propósito de la exposición de Labourdette en Lirolay- "alentando la tendencia de volver a percibir los medios más sencillos de comunicación desde un punto de vista candoroso, que acerca las posibilidades del descubrimiento estético".

La formación de Labourdette se inició y desarrolló en París, donde permaneció desde 1928 hasta 1935, prosiguiéndola en Buenos Aires, bajo la guía de Alfredo Bigatti. En esos años tempranos expuso en varios salones parisienses, y luego también en diversas muestras colectivas en Rio de Janeiro, Roma, La Haya, Saigón, etc, a demás de una frecuente presencia en exposiciones en nuestro país. Desplegó una prolongada tarea docente en las Escuelas nacionales "Prilidiano Pueyrredón" y "Ernesto de la Cárcova", así como en la Escuela Superior de Arte de la Universidad de Cuyo, y en 1973 se lo designó miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes. Sin embargo, su dedicación plena a la familia y a la intimidad de su taller, el carácter reservado y la habitual introversión de sus maneras, no ayudaron a promover el conocimiento de su obra y proyectarla en relación con su indudable calidad intrínseca.

Quiero testimoniar mi agradecimiento a los hijos de Juan Carlos Labourdette, Carlos Alberto y Silvia Elena, por el generoso esfuerzo y la colaboración que prestaron para hacer posible esta primera exposición de las obras de su padre en las salas de nuestro Museo.



Palabras del Sr. Bellucci

Silvia Labourdette; Alberto Bellucci;
María Teresa Giovannonne y
Carlos A. Labourdette

Alumnos de Labourdette

Alumnos de Labourdette

Conjunto de pequeños animales

El encuentro en la Puerta Dorada (madera)

Las Bañistas

Selección de cabezas (bronce)

Sin Título (bronce)
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